Cómo operamos.
Ocho principios que guían cómo trabajamos con cada cliente y dentro del equipo.
Medimos nuestro trabajo por lo que cambia en el cliente
Un proyecto sale bien cuando el cliente toma una decisión que antes no tomaba, opera de otra forma o crece donde no crecía. Por eso cada recomendación sale con un responsable, una fecha y el indicador con el que vamos a revisar si funcionó.
Decimos lo que encontramos, con cuidado en el cómo y el cuándo
Presentamos los hallazgos como salieron, aunque incomoden a quien nos contrató. Cuidamos la forma: elegimos el momento y el espacio para decir lo difícil, y lo decimos con los datos en la mano.
Hacemos lo correcto aunque nos cueste
Cuando la ética y el negocio chocan, elegimos la ética. Rechazamos proyectos que contradicen nuestros valores, señalamos los riesgos que otros prefieren no ver y no participamos en decisiones que dañen a terceros, aunque sean legales y rentables.
Debatimos a fondo y después ejecutamos juntos
En la discusión gana la mejor idea, venga de quien venga, sin importar el puesto. Una vez tomada la decisión, todo el equipo la ejecuta como propia, incluida la persona que opinaba distinto.
Avanzamos con la información que hay
Separamos las decisiones que se pueden revertir de las que no. Las irreversibles las estudiamos a fondo antes de tomarlas. Las reversibles las tomamos con la información disponible y las corregimos en el camino, porque esperar el dato perfecto también tiene un costo.
Trabajamos donde sabemos
Nuestro campo es la estrategia y la ejecución comercial: precio, promociones, portafolio, canales y la operación que los sostiene. En temas cercanos acompañamos al cliente o traemos a un socio especialista, y lo decimos desde el principio. Si un proyecto no es de nuestro campo, lo decimos aunque haya presupuesto para contratarlo.
Nos exigimos más de lo que nos exigiría un cliente
Nos damos retroalimentación directa y asumimos buena intención. Elegimos con cuidado a quién sumamos al equipo y con quién nos asociamos. Cuando algo sale mal, lo revisamos pronto, aprendemos y seguimos. Queremos que cada persona que trabaje en Imberion salga con más criterio, más rigor y más capacidad de los que traía.
Cada proyecto mejora el siguiente
Al cerrar cada proyecto revisamos qué funcionó y qué no, y lo llevamos a los métodos, las herramientas y las plantillas del siguiente.
Lo que esto significa en la práctica
- Acompañamos la ejecución hasta medir el resultado contra la línea base
- Decimos los hallazgos incómodos y los sostenemos con datos
- Traemos a un socio especialista cuando un tema sale de nuestro campo
- Decidimos rápido lo reversible y con calma lo irreversible
- Cada proyecto deja mejoras para el siguiente